Reflexión y Recursos Bíblicos basados en la Gracia de Dios

Madre hijo

Una palabra de aliento a los padres de hijos discapacitados

Feliz viernes a todos. Hoy vamos a hacer algo un poco distinto. En lugar de una pregunta, intentaremos alentar a una oyente en particular, y a muchos como ella, en la forma de una carta.

Esta es una carta del pastor John Piper a una madre que él conoce personalmente, una madre que le escribió porque necesitaba fortaleza en el gran llamado que tiene. Ella ha estado cuidando a un hijo discapacitado por veinte años, un hijo que no puede hablar, no puede vestirse, no puede alimentarse. Él acaba de cumplir veinte.

La mayoría de nosotros solo podemos imaginar el enorme peso que carga esta madre como su principal cuidadora ya por dos décadas. Así que, pastor John, ¿qué le dijo a esta extraordinaria madre en su carta? Compártanos sus pensamientos en este programa.

Estoy seguro de que esta mamá no querría que yo la elevara como una heroína, o diera a conocer su nombre o su situación, así que no lo haré. Pero sé que no le importaría que aproveche esta ocasión pública para compartir con otros el tipo de aliento que yo quería que ella sintiera. Hay miles de madres —y no solo madres, desde luego— que en silencio soportan enormes cargas por sus hijos u otros parientes discapacitados.

'Tú preparas un banquete de amor cada día, y él no puede recompensarte. No obstante, serás recompensada en la resurrección de los justos.' Clic para tuitear

Estoy seguro de que a menudo sienten que este es uno de los trabajos más solitarios del mundo, con escaso o ningún reconocimiento o recompensa. ¿Cómo reír? ¿Cómo seguir adelante, en silencio y fuera del camino, cargando tanto peso? ¿Cómo seguir luchando?

Voy a hacer suficientes cambios a esta carta que le escribí a esta madre, para alentarla en el cumpleaños de su hijo discapacitado, con el fin de no revelar su identidad. Voy a llamar John a su hijo; no es su nombre real. Elegí mi nombre porque es lo que yo desearía que alguien pidiera por mí en oración. Así que pondré ahí mi nombre. Espero que el mensaje básico quede claro, y todos aquellos que tienen la incesante labor de cuidar personas cobren ánimo.

Carta a una madre de un hijo discapacitado

Noël y yo recordamos estar en la mesa de tu comedor, hablando de este pequeñito que acababa de nacer. Tú estabas recién comenzando a asimilar su situación de discapacidad, y te preguntabas sobre cómo pensar en sanidad y oración. Ahora, aquí estamos dos décadas después, y tu mundo ha cambiado para siempre.

Mi deseo y mi oración de cumpleaños es que John pueda, de alguna forma, mostrarte amor, y que tú seas fortalecida en lo profundo de tu alma. O, como dice Pablo, «que por medio del Espíritu y con el poder que procede de sus gloriosas riquezas, los fortalezca a ustedes en lo íntimo de su ser, para que por fe Cristo habite en sus corazones. Y pido que [estén] arraigados y cimentados en amor» (Efesios 3:16-17).

Viene la prosperidad

Me encantaría compartir contigo mi más reciente esfuerzo por entender el sentido del salmista cuando dice en el Salmo 1 que el hombre —o digamos la mamá— que se deleita en la ley del Señor, y medita en ella día y noche, prosperará en todo lo que hace.

'Nosotros obtendremos una gracia tan poderosa que convertirá cada decepción, cada frustración y cada dolor en la obediencia a Jesús en un triunfo final.' Clic para tuitear

¿En serio? Es decir, yo sé y el salmista sabía que hay docenas de cosas que los creyentes experimentan que no los hacen sentir que están prosperando. Sabemos que él lo sabía, porque lo dijo en el Salmo 44:20-22. Puedo imaginarte sintiendo esto día tras días. Pero esto es lo que yo creo que quiso decir, porque él sabía tanto como nosotros que para los adoradores del Dios verdadero hay días horribles. Cuando dijo: «Todo lo que haces prospera si te deleitas en la ley del Señor y meditas en ella día y noche», creo que quiso decir que viene un día cuando llegará nuestro Redentor y él arrebatará la futilidad y la muerte de las manos de Satanás.

Como dice la Escritura: «Él cargará toda nuestra iniquidad» (ver Isaías 53:6). Así que él cubrirá todos nuestros pecados, y nosotros obtendremos una gracia tan poderosa y tan envolvente que convierte cada decepción, cada frustración y cada dolor presentes en el camino de la obediencia a Jesús en un triunfo final.

En otras palabras, este Redentor que vendrá pagará el precio. Él pagará el precio para adquirir para nosotros la realidad de que todas las cosas nos ayudarán a bien (Romanos 8:28). Todo estará dispuesto para nuestro bien, y él va a hacer que eso se vuelva realidad porque lo compró para nosotros.

Recompensa de Dios

Creo que a esto apunta el salmista cuando dice que en todo lo que hagas, prosperas en el cuidado de tu hijo. Pablo dijo: «El Señor recompensará a cada uno por el bien que haya hecho» (Efesios 6:8).

En otras palabras, ningún esfuerzo que hagas en el servicio de tu hijo quedará sin recompensa. Esto se les dijo a esclavos que probablemente solo eran recompensados en esta vida con dolor por hacer cosas buenas.

En otras palabras, en esta vida, normalmente no parece que las cosas que hacemos estén prosperando; no están siendo recompensadas con bien. No parece que todo el desgaste, energía, esfuerzo y cuidado estén prosperando. Pero Pablo dice: «Al final, toda buena acción volverá con una gran recompensa del Señor». Dicho de otro modo, a la larga prosperarás en todo esto.

Pablo lo deja aún más claro. Me encanta este pasaje. Nunca lo había visto de esta forma antes. Pablo dice: «Manténganse firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor no es en vano» (1 Corintios 15:58). Ahora bien, esa es una forma negativa de decir una cosa. ¿Cuál es la forma afirmativa de decir «tu trabajo en el Señor no es en vano»? La forma afirmativa de decir «no es en vano», ¿no es decir que tu trabajo prosperará? Así será.

'Ningún esfuerzo que hagas en el servicio de tu hijo quedará sin recompensa.' Clic para tuitear

La frase «por lo tanto» al comienzo del verso 58 convierte esta promesa en el resultado de la resurrección. En otras palabras, el aguijón de la muerte es el pecado, el poder del pecado es la ley, pero gracias a Dios que nos da la victoria; sí, victoria por medio de Jesucristo, resucitado de los muertos. Por lo tanto, todo lo que hagas prosperará.

Así que cuando el Salmo 1 dice: «Prosperarás en todo lo que hagas», no creo que el salmista sea ingenuo. Estaba profetizando. Jesús vino; pagó nuestra deuda; derrotó a Satanás y la muerte. Él aseguró nuestro futuro. Él toma nota de cada obra buena, las escribe en un libro, y las hará prosperar. A su debido tiempo nos recompensará.

Seguridad de la resurrección

Pongamos una promesa más sobre la mesa para que esto quede totalmente claro. Jesús dijo: «Cuando des un banquete, invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos. Entonces serás dichoso, pues aunque ellos no tienen con qué recompensarte, serás recompensado en la resurrección de los justos» (Lucas 14:13-14).

Tu hijo no puede recompensarte. Aun cuando hubiera algún maravilloso y profundo anhelo en su corazón de poder recompensarte, no puede hacerlo. Su discapacidad es demasiado profunda. Tú preparas un banquete de amor para él cada día, y él no puede recompensarte. No obstante, serás recompensada en la resurrección de los justos. Creo que no me alejo demasiado de la Escritura si digo que tu propio hijo se unirá al Señor aquel día en una recompensa activa y gozosa.

Feliz cumpleaños a ambos; a John, quien no puede responder, y a ti, quien hace posible su vida. Que tú y él puedan conocer, profunda y dulcemente, el amor de Cristo. Que seas fortalecida con las promesas de tu misericordioso sumo sacerdote, quien está siempre ahí con misericordia y gracia para ayudarte en el momento de necesidad.

Por: John Piper © Desiring God Foundation.
Fuente: “A Word to Strengthen Parents of Disabled Children”.
Traducido por: Proyecto Nehemías.
Edición: Daniel Elias.

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