Reflexión y Recursos Bíblicos basados en la Gracia de Dios

Un hombre en la iglesia piensa que nos deberíamos casar – No estoy de acuerdo

Transcripción de audio

Cada semana, llegan unos escenarios bien interesantes a nuestra bandeja de entrada que necesitamos trabajar juntos, como este de hoy de una mujer joven anónima. “Hola, Pastor John, y gracias por su ministerio y este podcast. Mi pregunta para usted es sobre cómo puedo responder en fe cuando alguien insiste que es la voluntad de Dios que estén juntos, pero tú estás en desacuerdo. Esta es mi situación. Poco después de unirme a una nueva iglesia, un chico que apenas conocía me dijo para salir en una cita, y lo rechacé sin sentir ningún tipo de remordimiento. Han pasado varios meses y él sigue convencido de que estamos destinados a estar juntos, al punto en el que me acorrala después de los eventos de la iglesia para reiterarme que yo soy exactamente la esposa por la que él oró.” 

“Mi rechazo hacia él lo lastima, y yo no quiero lastimar a nadie. Pero también estoy desconcertada y un poco molesta por la manera en la que me trata y su insistencia de que esto es la voluntad de Dios. Le he pedido que me deje en paz y que incluiré a otros de la iglesia según vea necesario. Mi pregunta es, ¿Cuál es la manera que honra a Dios para abordar una situación como esta, cuando alguien está convencido de que sabe la voluntad de Dios para ti, y tú estás en desacuerdo?”

Tengo 5 sugerencias para lidiar con un hombre que piensa que es la voluntad de Dios que te cases con él cuando tú no lo ves de esa manera.

1. Confía en las grandes promesas

Primero, retrocede, mira al Señor, y pídele que intervenga en esta situación de forma que te proteja física y espiritualmente y que ayude a este hombre a sentirse y pensar de una manera más madura, bíblica y con discernimiento. En otras palabras, ora. 

Y cuando hayas orado por eso, aférrate a una promesa específica de la Biblia, y luego confía específicamente en esa promesa para tu situación con él. Por ejemplo:

  • Salmo 25:8: “Bueno y recto es el Señor; por tanto, Él muestra a los pecadores el camino. Dirige a los humildes en la justicia, y enseña a los humildes su camino.” Él te guiará. Es una buena promesa. 
  • Salmo 91:14: “Porque en Mí” en esta situación podemos decir ella, “ha puesto su amor, Yo entonces lo [la] libraré; [La]  exaltaré, porque [ella] ha conocido Mi nombre.”
  • Salmo 23:6: “Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida.” Puedes aferrarte a eso, reclamarlo, y apoyarte sobre eso. 
  • O Salmo 84:11: “Porque sol y escudo es el Señor Dios; [Gracia y gloria da el Señor]; nada bueno niega a los que andan en integridad.”

Así que, de manera muy específica dile al Señor, “Gracias por Tus promesas. Confío en ti, Señor. Establéceme en la verdad. Concédeme andar ahora no en miedo ni enojo o autocompasión u orgullo, sino en confianza completa de que Tú tendrás cuidado de mí y me guiarás para lidiar con esta situación.” Así que, ese es mi consejo número uno.

«La Biblia, únicamente ella, es nuestro estándar hoy en día, nuestro estándar infalible de la voluntad de Dios.»

2. Explica pacientemente   

Segundo, explícale a este hombre que toda pretensión de conocer la voluntad de Dios debe ser puesta a prueba por la Palabra revelada de Dios, la Biblia. Las palabras extrabíblicas de conocimiento o profecías o supuestas revelaciones son en sí mismas falibles porque no son percibidas por personas infalibles; son percibidas por personas falibles como él. Dios dio autoridad única a los apóstoles y a los profetas para redactar las Escrituras, pero nadie tiene ese tipo de autoridad e infalibilidad en la actualidad. La Biblia, únicamente ella, es nuestro estándar hoy en día, nuestro estándar infalible de la voluntad de Dios. 

Así que si él piensa que tiene una visión infalible de la voluntad de Dios para ti, él no está pensando bíblicamente. Su opinión es de un orden distinto al de la Biblia. No es infalible. Y quizá él necesite reconsiderar la manera en la que discierna la voluntad de Dios. Ese es el número dos.

3. Fomenta el consejo

Tercero, sugiérele que una manera en la que puede discernir si está en el carril correcto es traer a otras personas sabias y espirituales a su vida, especialmente a los pastores o ancianos de tu iglesia. Él debería pedirles que le den su opinión sobre su discernimiento de la voluntad de Dios. Si él está pensando de una manera bíblica, él estará agradecido por su aportación. Proverbios 11:14: “Pero en la abundancia de consejeros está la victoria.” Si él se resiste al consejo de los líderes de la iglesia u otros amigos sabios, entonces él está mostrando que no está caminando en la verdad.

4. Expón la situación ilógica y sin sentido

Cuarto, aquí está la traba en la que está este hombre. Ayúdalo a ver esto. Si él es tan espiritual como para verdaderamente discernir la voluntad de Dios para tu vida, entonces o bien demostrarás una espiritualidad similar (desde su punto de vista) y estarás de acuerdo con él, o demostrarás ser poco o nada espiritual (desde su punto de vista) y obstinada. Si demuestras ser espiritual (desde su punto de vista) y estás de acuerdo con él, se van a casar. Si demuestras ser poco o nada espiritual, obstinada y sin discernimiento (desde su punto de vista), entonces él no debería querer casarse contigo. 

«Si él piensa que tiene una visión infalible de la voluntad de Dios para ti, él no está pensando bíblicamente.»

Pero si él sigue queriendo casarse contigo a pesar de que (desde su punto de vista) estás demostrando ser nada espiritual, no tener discernimiento y ser una persona obstinada, entonces algo está profundamente mal con él. Él dice tener discernimiento espiritual, pero tu resistencia obstinada sin discernimiento espiritual a la voluntad de Dios (desde su punto de vista) no lo detiene de querer casarse contigo. Él debería decir, “esa no es la clase de mujer con la que debería casarme, si soy una persona bíblicamente espiritual. Ella ni siquiera puede discernir la voluntad de Dios. ¿Por qué quisiera casarme con ella?” Y no solo eso, pero si ves que él quiere casarse contigo a pesar de (desde su punto de vista) que tú estás demostrando ser obstinada, no tener discernimiento, ni ser espiritual, entonces tú sabes que tienes una buena razón para no casarte con él, dado que él es tan descuidado eligiendo la persona con quién se casaría. 

Esa es la traba cuando dices saber más de lo que Dios ha revelado. Así que le puedes decir, “Mira, si puedo ver que es la voluntad de Dios que nos casemos, entonces nos casaremos. Y si no lo veo de esa manera, de que es la voluntad de Dios que nos casemos, entonces no deberías querer casarte conmigo porque soy muy ciega para discernir la voluntad de Dios. Y si aún quieres casarte conmigo a pesar de que no pueda discernir espiritualmente, entonces no eres el tipo de hombre con el que quisiera casarme.”

5. Habla sin rodeos

Quinto, si todo falla y él sigue llamándote o mandándote correos o escribiéndote o acorralándote, entonces tienes que decirle sin rodeos, “Ni siquiera pienso que podríamos ser amigos en este momento, y te estoy pidiendo que no tengas contacto conmigo ni hables conmigo a solas por los siguientes seis meses.” Esta es una prueba rápida. “Si no estás de acuerdo con esto, le voy a pedir a los líderes de la iglesia que pongan un tipo de restricción contigo. Y no hago esto por enemistad, sino porque pienso que te ayudará a ponerte en contacto con la realidad y así ser una persona más saludable y madura.”

Por: John Piper
Fuente: ‘A Man at Church Thinks We Should Marry — I Disagree’
Traducido por: Mariafernanda Artadi

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