Reflexión y Recursos Bíblicos basados en la Gracia de Dios

Cristo endulza toda amistad

Regocijándose los unos con los otros

El ungüento y el perfume alegran el corazón,
Y dulce para su amigo es el consejo del hombre.
(Proverbios 27:9)

Para mí, la dulzura de la amistad a menudo se ha sentido más dulce en los momentos más difíciles. Digo “a menudo” porque he disfrutado muchos momentos inolvidables con amigos: un viaje largo por carretera, ver a nuestro equipo ganar un juego importante, disfrutar comidas inolvidables, reir hasta llorar, acompañarnos en nuestras bodas, servir juntos como familia de iglesia, compartir el evangelio y ver cómo las almas vienen a la fe. Cualquier persona que tenga amigos sabe que las alegrías se duplican cuando se comparten con ellos. 

Yo creo que ese efecto se multiplica en los valles. Y las Escrituras no me contradicen: “En todo tiempo ama el amigo, y el hermano nace para tiempo de angustia” (Proverbios 17:17). Tengo esos hermanos: hombres que han caminado conmigo a través de densos bosques de incertidumbre; se han quedado despiertos conmigo en largas y oscuras noches de decepciones o fracasos; han soportado junto a mí las llamas amargas de las pruebas. No cambiaría a estos hombres ni por millones de dólares. Dios nos da amigos para nuestro gozo en cada temporada y circunstancia, pero especialmente en las difíciles. 

Dulzura en siete puntadas

Una vez, cuando estaba en el seminario, intenté arreglar un marco de fotos barato, y uno de los soportes de metal me hizo un corte en la muñeca. Sangre por todos lados. Cuando le mostré a mi compañero de piso, se asustó tanto que dejó los frijoles en la olla prendida para llevarme rápido al hospital (no, la casa no se quemó). De hecho, mis dos compañeros subieron a la camioneta esa noche. Ya para cuando llegamos a Emergencias, el sangrado había parado, aunque, dada la ubicación del corte, las enfermeras me preguntaron varias veces si estaba deprimido o desesperado. 

Me hicieron siete puntadas. Puedo contar las cicatrices quince años después, con mis amigos aún seguimos hablando sobre el estudiante de medicina que me cosió el corte. El pobre estaba temblando tanto, pensé que podía cortarme de nuevo. Sin embargo, lo que mejor recuerdo de esa noche es que fue un momento de Proverbios 17:17 para mí. Si hubiera estado solo, esa experiencia hubiera sido miserable (dolorosa, difícil, inconveniente, un poco vergonzosa).. Pero, como tenía a dos de mis mejores amigos conmigo, es un recuerdo bonito, incluso feliz. Ese es el poder de la amistad que fortalece nuestro gozo. 

De nuevo, no te fíes solo en mis palabras. Dios mismo dice: “Más valen dos que uno solo” (Eclesiastés 4:9) y luego da varias razones. La amistad centrada en Dios alimenta un gozo aún mayor en Él, porque un buen amigo te levanta cuando caes, te mantiene cerca, pelea tus batallas, y guarda tu alma.

1. Un amigo te levanta 

Más valen dos que uno solo, pues tienen mejor pago por su trabajo. Porque si uno de ellos cae, el otro[e] levantará a su compañero; pero ¡ay del que cae cuando no hay otro que lo levante! (Eclesiastés 4:9-10)

Este versículo describe mi torpe desastre con las siete puntadas. Por regalo y gracia de Dios, no tuve que sangrar solo esa noche. Tuve amigos que me levantaron y me llevaron al hospital, así como me levantaron en todo tipo de maneras durante los años en los que vivimos juntos. 

Si Dios te da un amigo, entonces tienes a alguien que te levante cuando te tropiezcas y caigas, y eventualmente todos llegamos a tropezar y caer. Y si no tienes a esos amigos, la vida va a ser bastante oscura cuando caigas: “Ay de aquel”. Te has tropezado y vas a tropezar, y vas a necesitar un amigo que te ayude a volver a levantarte. A través de la amistad, Dios le da fortaleza a nuestras debilidades y gracia a nuestras fallas. Por mi parte, puedo confirmar: Mejor son dos que uno.

2. Un amigo te mantiene cerca

Además, si dos se acuestan juntos se mantienen calientes, pero uno solo ¿cómo se calentará? (Eclesiastés 4:11)

A primera vista, este es el punto más incómodo, especialmente para los hombres. Nunca he tenido que acostarme de esta manera junto a un amigo, y es un poco extraño imaginarlo, pero eso es solo porque no he ido a la guerra. Esta es una imagen del campo de batalla. A menudo los soldados se enfrentan a un frío intenso sin ningún refugio, a veces por varios días, por lo que tienen que mantenerse muy juntos para darse calor, para mantenerse con vida. La tela no era suficiente para estos hombres. Y tampoco lo será para nosotros.

Eventualmente tu alma va a enfrentar noches frías o semanas o años cuando tu corazón sea expuesto a condiciones duras, decepción, rechazo o traición. Vendrán los días en los que necesitarás la calidez de la fe y el amor de un amigo para sobrevivir espiritualmente. Mejor son dos que uno. 

«A través de la amistad, Dios le da fortaleza a nuestras debilidades y gracia a nuestras fallas. «

3. Un amigo pelea tus batallas

Y si alguien puede prevalecer contra el que está solo, dos lo resistirán. Un cordel de tres hilos no se rompe fácilmente. (Eclesiastés 4:12)

En la guerra, cuando un enemigo te ataca, es mejor enfrentarlo con aliados al costado. Esto es obvio, y sin embargo, ¿cuántos necios van a la guerra espiritual solos cada día? Todo cristiano lucha “contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12), y sin embargo, muchos enfrentan todo ese mal sin reclutar a otros soldados. Satanás te quiere mantener aislado (Proverbios 18:1). Tienes un enemigo, y vas a ser más fuerte para hacerle frente si peleas con buenos amigos de tu lado. Mejor son dos que uno.

4. Un amigo guarda tu alma

Una vez más, “El ungüento y el perfume alegran el corazón, y dulce para su amigo es el consejo del hombre” (Proverbios 27:9). Ese gozo de la amistad, completamente empapado de Dios, brota de su compromiso de darse mutuamente a Dios. Eso es lo es este consejo, ¿verdad? Es un amigo diciendo lo que sea que necesitamos oír en este momento, ya sea que lo queramos escuchar o no, para evitar que nos alejemos del camino, de la verdad y de la vida.

La inteligencia artificial te dará bastantes “consejos” sobre un número infinito de cosas, pero nunca te dará consejo sincero. Solo un amigo te ama de esa manera.

Tengan cuidado, hermanos, no sea que en alguno de ustedes haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo. Antes, exhórtense los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: «Hoy»; no sea que alguno de ustedes sea endurecido por el engaño del pecado. (Hebreos 3:12-13)

¿Quién te conoce y te ama lo suficiente para guardar tu alma de esta manera? Ese tipo de valentía y compasión hacen que la amistad sea feliz, y ese tipo de amistad hace que la vida sea feliz en Cristo. 

Por: Marshall Segal 
Fuente: Christ Sweetens Every Friendship
Traducido por: Mariafernanda Artadi

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