Cómo sobrevivir a los pánicos financieros
Transcripción de audio
Abres tu aplicación del banco. Miras los números, sientes el golpe en tu estómago. Sientes ese golpe porque tu balance es más bajo de lo que esperabas, y porque hay rumores de despidos en el trabajo. Y todo lo que has construido por años para mantener a tu familia a salvo de repente se siente demasiado frágil. Esto es paralizante. Y te paras en la iglesia tratando de concentrarte y cantar las alabanzas, pero se siente casi imposible cuando todo lo que tienes en la mente es el pago de la hipoteca del siguiente mes y las demás cuentas. ¿Cómo puedes encontrar algún tipo de paz o incluso felicidad ahora? Hoy en Pregúntale al Pastor John: cómo sobrevivir a los pánicos financieros.
Muchos de ustedes nos están mandando correos para decirnos que esta es la situación que están viviendo. Y hoy en nuestra lectura de la Biblia estamos estudiando Lucas 12:32-34, un texto preciso para un oyente que nos escribió, su nombre es Marcos, un gerente de proyectos que está enfrentando una reducción del personal.
“Pastor John, me encuentro en un lugar oscuro. Mi empresa está pasando por otra ronda de despidos, y por primera vez en mi vida me enfrento a la posibilidad de tener que cobrar el seguro de desempleo. Estoy paralizado por el miedo y la ansiedad cada vez que veo mi cuenta bancaria. He trabajado duro para proveer ciertas comodidades a mi familia, y el hecho de pensar que podemos perder nuestra casa o no poder ser capaz de cubrir nuestras necesidades se siente como fracaso. Es difícil sentarse en la iglesia y alabar cuando todo lo que pienso es el próximo pago y cómo voy a sobrevivir si esos pagos ya no llegan. Honestamente, se siente como si Dios fuera un juez lejano mirando cómo me comporto durante esta crisis. ¿Cómo puedo dejar de sentirme tan ansioso sobre el dinero cuando la amenaza es tan real? ¿Acaso es posible estar feliz cuando estás en ruina financiera?” Así es como el pastor John respondió a los miedos de Marcos basándose en Lucas 12 en algo que he compartido con varios amigos. Quiero compartirlo contigo hoy.
Lucas 12:32-34, de las docenas de textos que pude elegir, todo se trata de alabar a Dios con tu dinero. Hay cuatro puntos que quiero tocar. Se pueden hacer muchos más. Creo que conté unos diez sermones que me gustarían predicar sobre estos tres versículos, pero voy a predicar uno y voy a destacar cuatro puntos.
No tengas miedo
En el versículo 32 en particular, el primer punto es que Dios nos ordena a no preocuparnos sobre el dinero, a no tener miedo sobre el dinero. Cuando se trata de dinero, se supone que no tenemos que estar ansiosos. No te preocupes. “No temas”, dice “rebaño pequeño, porque el Padre de ustedes ha decidido darles el reino” (Lucas 12:32). Este pequeño versículo está entre dos pasajes que hablan de dinero. Lucas 12:22-23 habla de dinero, cosas, ropa, casas, y ya sea que estés ansioso sobre estas cosas. Y luego se habla sobre vender posesiones y dar limosnas y hacer tesoros en el cielo en vez de la tierra. Entonces el primer punto de este pequeño versículo, esta hermosa y magnífica promesa, es que no estés ansioso. No tengas miedo.
Pero hay un punto más profundo en este versículo. Y este punto profundo es que cuando no tienes temor sobre el dinero, magníficas cinco cosas sobre Dios. Y eso es adoración. Cuando no tienes miedo o no estás ansioso o temeroso sobre el dinero, magnificas cinco verdades sobre Dios en este versículo. Y cuando magnificas a Dios al no tener miedo sobre el dinero, adoras. Estas son las cinco cosas. Estas son cosas preciosas que queremos magnificar sobre Dios.
1. Dios es nuestro Pastor
Cuando no estamos con temor por el dinero, magnificamos a Dios como nuestro pastor. “No temas, rebaño pequeño” (Lucas 12:32). La palabra rebaño significa que tenemos un Pastor, y que somos ovejas. Y por lo tanto, Salmos 23:1 entra en la imagen: “El Señor es mi pastor,
Nada me faltará.” Esta palabra “want” en el inglés antiguo de la época isabelina, significaba carecer o no tener necesidad de algo. Es decir: no me faltará nada. Si tengo un Pastor como este, que se complace en darme el reino, no me faltará nada de lo que realmente necesito. Por lo tanto, si creo eso y dejo de lado el temor, estaré magnificando Su amor de Pastor.
2. Dios es nuestro Padre
Si no tengo temor sobre el dinero, muestro que atesoro a Dios como mi Padre. “No temas, rebaño pequeño, porque el Padre de ustedes ha decidido darles el reino”. Entonces no solo somos ovejas que tienen un Pastor, somos hijos que tienen un Padre. Él está multiplicando imágenes para quitarnos el miedo. Eso es lo que está haciendo. No tengas miedo; eres una oveja que tiene Pastor. No tengas miedo, eres un hijo que tiene un Padre.
Ahora, ¿qué implica esto? Bueno, Lucas 12:30, dos versículos antes, deja bastante claro lo que eso implica: “Porque los pueblos del mundo buscan ansiosamente todas estas cosas (comer, beber, vestido, dinero); pero el Padre de ustedes sabe que necesitan estas cosas”. Él no dijo eso para burlarse de nosotros. Dijo eso porque, sabiendo que necesitamos esas cosas, Él trabajará para darnos lo que necesitamos y así magnificar su paternidad. Pero ahora, ten cuidado. No te acerques a Dios con una agenda, diciéndole lo que necesitas. Acércate a Dios y aprende de Él qué es lo que necesitas. Hoy en día, en Estados Unidos, la palabra “necesitar” se usa con tanta ligereza que prácticamente ha perdido todo significado en un sentido universal.
Entonces, si no tenemos miedo sobre el dinero, lo magnificamos como Pastor, lo magnificamos como Padre, y eso es adoración.
3. Dios es nuestro Rey
Si no tenemos temor sobre el dinero, mostramos que atesoramos a Dios como nuestro Rey. “No temas, rebaño pequeño, porque el Padre de ustedes ha decidido darles [¿qué?] el reino”. ¿Quién tiene el derecho y la autoridad para darnos el reino? Ningún peón puede disponer del reino. El Rey dispone del reino. Y por lo tanto, no solo es un Pastor amándonos como ovejas y un Padre amándonos como hijos, también es Rey que nos gobierna, nos provee y ejerce Su soberanía y poder a favor de nosotros, sus súbditos, contra nuestros enemigos, incluida la falta de las cosas que necesitamos. Entonces, si confiamos en Él como Rey y como Pastor y como Padre, y así superamos el miedo de no tener suficiente dinero, lo magnificamos y Él es adorado.
4. Dios es generoso
Si no tenemos temor en lo que respecta al dinero, magnificamos a Dios como libre y generoso. “No temas, rebaño pequeño, porque el Padre de ustedes ha decidido darles el reino”. No venderles el reino, no alquilarles el reino, no rentarles el reino a cambio de pagos, cuotas de hipotecas, pagos de alquiler o pagos de arrendamiento. Él te dará el reino. Se complace en darte el reino, lo que indica que es generoso. Y por lo tanto, dejamos que su generosidad de Pastor, Padre y Rey obre en nuestros temores y preocupaciones, y me refiero a una batalla aquí. Ustedes saben que estoy hablando de una batalla, ¿verdad? No estamos hablando de algo que ocurrió ayer y que ya no volverá a suceder mañana. Estamos hablando de una lucha constante, semana tras semana, sueldo a sueldo, o de cheque de desempleo en cheque de desempleo. Estamos hablando de una verdadera batalla.
La manera en la que luchamos es predicándonos a nosotros mismos lo que estoy predicando ahora. Esa es la manera de hacerlo. No es algo automático para John Piper no tener temores sobre el dinero, a pesar de recibir mis buenos pagos. No es automático para mí. No es automático para ti. Estamos luchando contra el miedo y la ansiedad todos los días, sin mencionar la codicia. Y lo hacemos al decir: “Él es mi Pastor. Él es mi Padre. Él es mi Rey”. Y Él no es un Pastor, Padre, Rey que se queda de brazos cruzados, apartado en una esquina, diciendo: “Quizás, quizás te de el reino. Voy a observar tu desempeño”. Así no es cómo lo hace. Dar, dar, dar; gratuitamente, gratuitamente, gratuitamente, eso es lo que hace el Señor.
5. Dios está feliz
Cuando vencemos nuestro temor y vivimos libre de miedo, magnificamos a Dios como alguien que se deleita en dar. “No temas, rebaño pequeño, porque el Padre de ustedes ha decidido darles el reino”. Otra versión dice: “le ha placido daros el reino”. Se complace en darte el reino. Él quiere hacer esto. Él no es egoísta. La simonía no es su virtud ni vicio. Él es un Dios generoso.
Entonces, el primer punto de este mensaje es confiar en Él como Pastor, confiar en Él como Padre, confiar en Él como Rey, confiar en Su generosidad, y confiar que es abundante porque Él ama hacerlo. Predícate estas cosas, y ataca al miedo y la ansiedad en tu vida con estas verdades, para que cuando venzas el miedo al dinero, Dios reciba la gloria, y estas cinco cosas gloriosas brillen en tu vida.
Y si alguien te pregunta: “Sé que estás pasando por dificultades económicas, y sin embargo, en el trabajo pareces preocuparte por los demás y te ves bastante alegre. ¿Cómo es eso posible?” Entonces le dices: “¿Puedo compartirte cinco cosas sobre mi Dios?” Y Él recibe toda la gloria. Él es adorado.
Por: John Piper
Fuente: Surviving Financial Panics
Traducido por: Mariafernanda Artadi
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