Reflexión y Recursos Bíblicos basados en la Gracia de Dios

abrazo

C. S. Lewis sobre el problema del perdón

C. S. Lewis escribe acerca del problema del perdón:

…debes esforzarte todo lo posible por aniquilar cualquier resto de resentimiento en tu corazón, cualquier deseo de humillarlo, herirlo o hacerle pagar. La diferencia entre esta situación y aquella en la cual pides el perdón de Dios es esta: en nuestro caso aceptamos las excusas con demasiada facilidad; en el caso de los demás no las aceptamos con suficiente facilidad.

Con respecto a mis propios pecados, es una apuesta segura (aunque no una certeza) que las excusas no son tan buenas como yo creo; con respecto a los pecados de otros contra mí, es una apuesta segura (aunque no una certeza) que las excusas son mejores de lo que creo. Por lo tanto, uno debe comenzar a ocuparse de todo lo que pueda demostrar que el otro hombre no era tan culpable como pensábamos.

Pero, aunque él fuera completamente culpable, aún así tendríamos que perdonarlo; y aunque un noventa y nueve por ciento de su aparente culpa pudiera explicarse con excusas realmente buenas, el problema del perdón comienza con el uno por ciento de la culpa que queda. Excusar aquello que es fácilmente excusable no es caridad cristiana; solo es justicia. Ser cristiano significa perdonar lo inexcusable, porque Dios te ha perdonado a ti lo inexcusable.

Esto es difícil. Quizá no sea tan difícil perdonar un gran y único daño. Pero perdonar las provocaciones incesantes de la vida diaria (mantenernos en el perdón a la suegra que se entromete, el marido que se excede en su autoridad, a la esposa que no para de quejarse, a la hija egoísta, al hijo mentiroso), ¿cómo podemos conseguirlo? Solo, creo yo, recordando dónde estamos, tomándonos en serio nuestras palabras cuando decimos en nuestras oraciones cada noche: «Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben». No se nos ofrece perdón en otros términos. Rechazarlo es rechazar la misericordia de Dios para nosotros. La regla no tiene excepciones y Dios quiere decir exactamente lo que dice.

C. S. Lewis, El peso de la gloria (Nashville: Harper Collins Español, 2016; publicado originalmente en 1949), 177-178 (división de párrafos mía).

Por: Michael Johnson © Desiring God Foundation.
Fuente: “C.S. Lewis on the Problem of Forgiveness”.
Traducido por: Proyecto Nehemías.
Edición: Daniel Elias.

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