Reflexión y Recursos Bíblicos basados en la Gracia de Dios

90. «Disfruta de la presencia del Señor» – Salmo 37:4

Así como el Señor se deleita en nosotros, también nosotros deberíamos deleitarnos en él. Para hacerlo, debemos recibir perspectivas correctas de su belleza en nuestra mente; debemos meditar en sus gloriosas perfecciones, como se nos revelan en Jesús; debemos reconocer nuestro interés en su amor, y perfecta salvación; y quitar nuestra mirada de cualquier otro objeto para poder contemplar su belleza, su benevolencia, y su constante amor por nosotros. Deberíamos mirarlo como la fuente de todo bien; tener esperanza en él como el Dios que cumple sus promesas; esperar en él como nuestro generoso benefactor; confiar en él como nuestro Padre y Amigo; y deleitarnos en él como nuestra porción y nuestro todo eternal. Esforcémonos por quitar más y más nuestro cariño de las cosas terrenales, y enfocarlo en el Señor.

¡Qué pocos son los que se deleitan en Dios! ¡Qué poco lo hacemos nosotros! Si leemos sobre él, pensamos en él, clamamos a él, creemos en él, esperamos en él, y sentimos tan solo un poco de amor por él, ya pensamos que es suficiente. Pero no. Debemos deleitarnos en el Señor. Podemos deleitarnos en su amor, que está establecido sobre nosotros; en sus inmensos recursos que están disponibles para suplirnos; en su verdad que nos afianza; en su santidad que es su belleza; y en su gracia que se regocija en hacernos bien.

Oh Señor, quiero deleitarme en ti,
y depender de tu cuidado;
en cada prueba huyo hacia ti,
mi mejor y único amigo.

Por: James Smith
Traducido por: Proyecto Nehemias

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