Reflexión y Recursos Bíblicos basados en la Gracia de Dios

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10 cosas que deberías saber acerca del sufrimiento

1. El sufrimiento es una consecuencia de la caída

Dios le advirtió a Adán que comer el fruto prohibido causaría la muerte (Gn 2). Romanos 5:12 confirma que esto ocurrió después de la caída de Adán: «Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron». La muerte (y el dolor y el sufrimiento que la acompañan) llegó a consecuencia de ese primer pecado y nuestro pecado continuo. El dolor, el sufrimiento y la muerte en sí mismos no son buenos.

2. Dios usa el sufrimiento para bien

Afortunadamente, Romanos 8 nos dice que «Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito». Dios nunca dice que nuestro dolor sea bueno, pero él usa el dolor para hacernos bien en su forma milagrosa y misteriosa.

Una de las formas en que Dios usa el dolor es despertarnos y llevarnos a él. Nuestra tendencia en momentos de prueba puede ser huir de Dios, enojarnos con Dios, o idolatrar la comodidad mundana. Charles Spurgeon lo dijo bien cuando nos animó a mirar a Dios en nuestro dolor. Se le atribuye haber dicho: «He aprendido a besar la ola que me arroja contra la Roca de los Siglos». Necesitamos tener presente que Dios tiene el control de todas nuestras circunstancias… y Él es bueno. Necesitamos abrir los ojos en nuestro dolor y ver que nuestras circunstancias nos están llevando directo a Dios.

3. No siempre podemos ver lo que Dios está haciendo en nuestro dolor

Agustín escribió acerca de Dios y nuestras circunstancias: «Si entiendes, no es a Dios a quien entiendes». Con dificultad podemos rasguñar la superficie de la intencionalidad, la creatividad y la sabiduría de las obras de Dios. ¿Quién puede darle consejo o criticar su actuación? Proverbios 16:4 dice: «Toda obra del Señor tiene un propósito». Podemos confiar que Dios siempre está haciendo más de lo que podemos sondear.

Necesitamos tener presente que Dios tiene el control de todas nuestras circunstancias… y Él es bueno. Clic para tuitear

4. Dios usa el sufrimiento para hacernos madurar en Cristo

Santiago 1 dice: «Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada». Las pruebas se pueden considerar una dicha porque Dios está sosteniendo nuestra fe. Nos está haciendo más como Cristo, y eso siempre es un beneficio.

5. Perseverar en el sufrimiento nos permite consolar a otros que sufren

Dios nos hace pasar por el sufrimiento para que podamos consolar a otros que estén sufriendo. 2 Corintios 1:3-4 dice: «Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren». Los mejores para llevar las cargas son aquellos que en el pasado han necesitado que alguien llevara sus cargas.

6. El sufrimiento abre oportunidades ministeriales que nunca has imaginado

Al crecer con un cuerpo saludable nunca supe que un día mi vida y ministerio incluiría alentar a los dolientes y ayudar a los que cuidan de los dolientes. Sufro constante dolor; cada día tengo sensaciones de ardor y agudos dolores en mis dos brazos. No me puedo ajustar el cinturón de seguridad, abrir una botella de agua, abotonar mi camisa, o estrechar la mano de mis amigos. En los últimos dos años he comenzado a sentir síntomas similares en mis piernas. Algunos días el dolor es agónico. La mayoría de las noches me cuesta dormir. En más de una ocasión me ha envuelto la depresión.

¡Y no obstante! La gracia de Dios se aprecia en los brillantes rayos de luz que resplandecen en las oportunidades que él me ha dado de animar a otros. Me ha concedido gracia para pastorear en la debilidad y testificar a otros de su inagotable amor. Yo jamás habría elegido o soñado un ministerio como este; el Señor ha hecho cosas maravillosas.

7. Dios actúa a través de la debilidad y el sufrimiento y no a pesar de él

El cristianismo enseña que el objetivo no es eliminar el dolor y la debilidad (en esta vida), sino que Dios actúe en y a través de ti en tu dolor. Pablo tenía un aguijón en su carne y muchas veces le pidió a Dios al respecto, pero no desapareció. Uno se podría preguntar cuán sorprendente sería el ministerio de Pablo si él no hubiera tenido su aguijón. Pero Dios no usó a Pablo a pesar de su aguijón, sino a través de su aguijón. Dios no actúa a pesar de nuestro sufrimiento, sino a través de nuestro sufrimiento. La debilidad es la forma en que Dios actúa en este mundo.

8. Nuestra perspectiva terrenal sobre la duración del sufrimiento es muy distinta a la de Dios

Noé trabajó en un arca y esperó un diluvio. Abraham esperó un hijo con Sara durante años. José pasó años en la cárcel. Moisés vago 40 años en el desierto. Ana lloraba continuamente por un hijo. David huyó de un rey malvado por 13 años en el desierto. Jeremías, «el profeta llorón» predicó y no vio fruto por varias décadas. Pablo enfrentó una encarcelación tras otra. 2 Corintios 4:17 nos da una saludable perspectiva sobre perseverar en las pruebas: «Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento».

9. El sufrimiento nos puede impulsar hacia la comunidad

Mi sufrimiento me ha hecho depender de la comunidad creyente para recibir ayuda, servicio, aliento y oración. Aunque el pedir ayuda causa humildad, tiene un bono adicional de amistad. Pienso en todas las veces que mis amigos Chris y Scott me han transportado a lo largo de los años; pienso en el ánimo que me da Glen; pienso en las llamadas telefónicas de John desde el otro lado del mundo, y los mensajes de texto de Darren y Kieron. Cuando resistimos la urgencia de aislarnos, Dios nos bendice con dulce comunión.

10. El cristianismo tiene la única solución al sufrimiento

Todas las demás religiones tienen medios insuficientes para afrontar y resolver el dolor y el sufrimiento. Algunos presentan planes de escape de la realidad del dolor. Algunos enseñan formas de aplacar a los dioses. Algunos ofrecen filosofías del karma. Algunos se enfocan en trabajar para el paraíso, un lugar sin dolor y con placer ilimitado.

Pero solo el cristianismo proporciona verdadera esperanza para el afligido. El sufrimiento y la muerte son inevitables para todos, pero podemos tener esperanza porque alguien ha ido delante de nosotros en la muerte. Jesucristo, verdaderamente Dios y verdaderamente hombre, vivió una vida sin pecado en nuestro lugar. Él enfrentó diversas tentaciones y pruebas: la traición de sus más cercanos, burlas, angustia emocional, agonía física, y por sobre todo, el juicio de Dios el Padre.

Cuando Jesús estaba en la cruz cargando el peso de los pecados de su pueblo, no solo enfrentó la peor muerte imaginable en la tierra (reservada solo para los peores criminales), también enfrentó la desbordante copa de la ira de Dios. Pero la historia no termina ahí con la muerte de Jesús.

Tres días después, Jesús salió de su tumba; él había resucitado de los muertos. La resurrección de Cristo significa que nuestro dolor y nuestras pruebas e incluso nuestra muerte no son el final de la historia.

Tomado de 10 Things You Should Know about Suffering por Dave Furman © 29 Enero, 2018. Usado con permiso de Crossway, un ministerio de publicación de Good News Publishers, Wheaton, IL 60187, www.crossway.org.

Traducido por: Elvis Castro de Proyecto Nehemías.

Edición: Daniel Elias.

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