Reflexión y Recursos Bíblicos basados en la Gracia de Dios

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¿Cómo puedo ministrar a mis compañeros de clase este año?

Un oyente del podcast llamado Lawson escribe una gran pregunta: “Pastor John, este otoño entré a la escuela secundaria, es mi primer año. Quiero saber, ¿cómo puedo ser un ejemplo de Cristo en mi escuela y entre mis compañeros de clase? Siento que Dios me ha llamado a ministrarles de alguna manera, pero no sé exactamente cómo hacer esto. Durante los próximos cuatro años, ¿cuáles son algunos pasos prácticos que puedo tomar para redimir estos años para el Evangelio?”

Lawson, cuando miro atrás, hacia mis días de escuela secundaria, eso fue hace mucho tiempo. Tengo 70 años. Y al reflexionar lo que veo en la Biblia y pensar en el llamado de Dios en tu vida, expresado en tus palabras, por lo cual estoy muy agradecido, siete cosas empiezan a fluir en mi mente para sugerirte que ores por ellas y las consideres.

1) En primer lugar, reúnete con algunos amigos con un deseo similar, tal vez de tu iglesia, barrio, donde tengas a tus amigos cristianos. Espero que sea de tu iglesia. Y reserva con ellos algún tiempo regular, tal vez treinta minutos a la semana. Eso es lo que hago con mis amigos. O diez o quince minutos al día al comienzo de la escuela, donde lean un breve pasaje de la Escritura. Tal vez les tome un minuto leer un pasaje de la Escritura y luego orar por diez minutos o un cuarto de hora o media hora — lo que hayan planeado — que Dios los ayude, les llene con el Espíritu Santo, les llene de audacia, les dé orientación. Y luego sigan su día juntos como una banda de hermanos. Y tal vez llames a ese grupo el grupo de los Cuatro-Veintinueve. Y la razón por la que digo esto es debido a Hechos 4: 29-31.

“Reúne unos cuantos amigos con un deseo similar de ministrar a otros.” Clic para tuitear

Ahora, Señor, considera sus amenazas, y permite que Tus siervos hablen Tu palabra con toda confianza, mientras extiendes Tu mano para que se hagan curaciones, señales (milagros) y prodigios mediante el nombre de Tu santo Siervo (Hijo) Jesús.” Después que oraron, el lugar donde estaban reunidos tembló, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban la palabra de Dios con valor.

Oh, ojalá lo hubiera hecho cuando era un adolescente: haber tenido mi grupo pequeño, una banda de hermanos que oren por el poder de Dios y haber sido más audaz.

2) Haz una lluvia de ideas con tu grupo de amigos acerca de buenas acciones proactivas y visibles que podrían hacer por los demás en la escuela o en los barrios. Y digo esto debido a 1 Pedro 2:12, “Mantengan entre los Gentiles (incrédulos) una conducta irreprochable” — Gentiles significa no-creyentes — “a fin de que en aquello que les calumnian como malhechores, ellos, por razón de las buenas obras de ustedes, al considerarlas, glorifiquen a Dios en el día de la visitación (del juicio).” Buenas obras, Lawson, por supuesto, nunca pueden sustituir las palabras que explican el Evangelio y la razón por la que amas a Cristo. De hecho, sólo tres versos antes en 1 Pedro 2: 9, Pedro dice, “anuncien las virtudes de Aquél que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable”. Pero las buenas acciones prácticas tienen un papel importante que jugar, y pueden callar la crítica de que el cristianismo sólo significa no hacer ciertas cosas.

A mi padre le solía encantar citar a uno de sus profesores. Él diría: Hazlo tan rápido que no tengas tiempo para no hacerlo. Debido a que éramos cristianos muy serios creciendo y había un montón de cosas que no hacíamos porque éramos cristianos. Y él decía: No, sé muy rápido al hacerlo, tú no tienes tiempo para no hacerlo. Eso es lo que estoy sugiriendo en el número dos.

3) Busca gente humilde, gente solitaria, gente herida, y entra en sus vidas con interés, cuidado y el tiempo que otras personas no se preocupan por dar. Romanos 12:16, “Tengan el mismo sentir (pensar) unos con otros. No sean altivos en su pensar, sino condescendiendo con los humildes. No sean sabios en su propia opinión.” Qué adolescente inusual serás si haces eso.

“Busca gente solitaria y gente herida, y dales el cuidado y el tiempo que otras personas no dan.” Clic para tuitear

4) Reúnete con el Señor a solas temprano cada mañana, y obtén una buena palabra de la Escritura que mantendrás en tu mente como algo precioso, valioso y alentador durante todo el día. En otras palabras, no basta con tener devocionales y salir con nada adherido a tu mente, sino busca alguna sola frase, declaración, promesa o mandamiento que te ayude y mantenlo en tu mente. Puedes anotarlo en un pequeño pedazo de papel y ponerlo en el bolsillo de la camisa. Eso es lo que solía hacer.

Esto te servirá durante todo el día para el ánimo y estará allí si alguien entra en una conversación contigo y te pregunta: ¿Qué significa para ti ser un cristiano? Y tú puedes sonreír y decir: Usted sabe, esta mañana, yo estaba hablando con Dios, y él me estaba hablando. Ahora, él no habla con una voz. Él habla en la Biblia. Él me estaba hablando y esto es lo que me dijo. Y entonces citas tu versículo o sacas tu pequeño pedazo de papel. Y lees y dices: Esto me está animando durante todo el día. Eso es lo que significa para mi caminar con Dios. Jesús dijo: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4). Así que, toma una palabra, toma una frase y ve con ella todo el día para el ánimo y la preparación.

5) Planifica actividades con tus amigos donde puedan invitar a los no-creyentes a ser parte. En otras palabras, no esperes a la crisis donde ellos te invitan a ir a algo donde no estás seguro de que puedes ir. Y entonces tienes que decir que no y simplemente puedes parecer a alguien que no le gusta la gente o no tiene ningún amigo. Anticípate a ellos. Muéstrales que amas tenerlos junto a ti al pensar proactivamente y planear algo que tú y tus amigos pueden hacer, y entonces tú les estarás pidiendo constantemente a unirse a ti en lugar de al revés.

“Planifica actividades con tus amigos donde puedan invitar a los no-creyentes a ser parte.” Clic para tuitear

6) Si tienes padres — ahora, no sé tu situación familiar — pero si tienes padres que aman lo que estás haciendo, trata de hacer de tu casa un centro de relaciones con tus amigos: los no-creyentes y los creyentes. Muchos jóvenes por ahí afuera con los que te relacionas no tienen hogares como ese. Ellos no volverían a sus hogares. Sus padres están divorciados o no están allí o siempre están enojados el uno con el otro o nadie está nunca en casa o están viendo televisión o nunca prestan atención o nunca hacen ninguna hospitalidad proactiva. Ellos nunca han visto una hermosa familia. Y si tienes una, muéstrala afuera al hacer de tu casa un centro de actividad. Muestra a los jóvenes que no es anticuado pasar el rato con o cerca de los adultos.

7) Y la última cosa que diría es, como dice en 1 Pedro 3:15, “Santifiquen a Cristo como Señor en sus corazones, estando siempre preparados para presentar defensa ante todo el que les demande razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con mansedumbre y reverencia.” Ahora, esto no quiere decir que necesitas un título universitario avanzado en apologética para defender tu fe y tener respuestas a cada pregunta difícil que alguien pudiera preguntar. Esto no significa eso. Él no está diciendo eso.

Lo que está diciendo es que debes estar listo para simplemente decirle a alguien por qué tienes esperanza en Jesús. Y las respuestas están en 1 Pedro 1. Él murió por ti. Dios es misericordioso contigo. Él levantó a Jesús de entre los muertos. Él promete el perdón de los pecados. En otras palabras, proclamas el Evangelio como el fundamento de tu esperanza. Pedro no nos está diciendo que demostremos nada. Él te está diciendo que les expliques por qué tienes esperanza, por qué crees.

Así que, Lawson, gracias a Dios por lo que ha puesto en tu corazón para este año, y oro para que este año sea el mejor para ti y que Dios te llene de sabiduría y gracia como lo hizo con Esteban en Hechos 7 cuyas palabras eran tan poderosas, tan amables, tan llenas del Espíritu que sus adversarios no pudieron resistirle (Hechos 6:10: 15-7: 55).

Por: John Piper © Desiring God Foundation.

Fuente: “How Can I Minister to My Classmates This Year?”.

Traducido por: Daniel Elias.

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