Reflexión y Recursos Bíblicos basados en la Gracia de Dios

La Palabra del Dios vivo

Cada semana de este año he sido bendecida con la oportunidad de reunirme con una increíble hermana de la iglesia más joven en Cristo y leer el libro de Romanos en la Biblia con ella. Hace unas semanas estábamos leyendo Romanos 4, que habla acerca de cómo la justicia siempre ha sido un regalo de Dios que recibimos por la fe en Él, en lugar de algo que podemos ganar mediante la obediencia a la ley del Antiguo Testamento. Para mostrar esto, el apóstol Pablo cita Génesis 15:6, donde el escritor dice: “Y Abram creyó en el Señor, y Él se lo reconoció por justicia”.

Pablo extiende esto por un momento, y luego, al final de Romanos 4, él dice esto:

Y no sólo por él fue escrito que le fue contada, sino también por nosotros, a quienes será contada, como los que creen en Aquél que levantó de los muertos a Jesús nuestro Señor, que fue entregado por causa de nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación. Romanos 4:23-25

Podría escribir una publicación entera sobre lo increíble que es esta verdad, ¡que Dios atribuye libremente justicia a los que creen en Él! Pero lo que realmente me llamó la atención fue el hecho de que las palabras “le fue contada” no fueron escritas solamente para Abraham, sino también para nosotros, a quienes Dios acreditará justicia. Estas palabras, que el autor de Génesis, inspirado por el Espíritu Santo, escribió miles de años antes de la carta de Pablo a los Romanos, fueron escritas no sólo como un registro de la vida de Abraham, fueron escritas para estos cristianos romanos, ¡para mostrar que Dios también acreditará justicia a ellos! Y fueron escritas también para nosotros los cristianos de hoy, para nosotros que también creemos en Él que levantó a Jesús nuestro Señor de los muertos. Cuando mi amiga y yo leímos la Biblia ese día, Dios estaba hablando directamente a nosotras, a través de palabras escritas hace miles de años.

Esto me hizo sentir muy emocionada. ¿Por qué? Debido a que recordé con tanta fuerza que Dios nos habla a través de Su palabra. El libro de Génesis no fue escrito sólo para las personas del antiguo Israel, ¡Dios nos habla a través de este libro hoy! El libro de Romanos no sólo fue escrito para los cristianos romanos en el primer siglo, fue escrito para todos los cristianos, ¡en cualquier tiempo y lugar!

La Biblia es un registro de lo que escribieron personas reales en tiempos reales y lugares reales a audiencias reales. Y es importante entender los contextos en los cuales fueron escritos los pasajes bíblicos, para que no los malinterpretemos y apliquemos directamente a nosotros mismos cosas que en realidad no se tratan de nosotros. (Esto es algo de mucha ayuda que ha sido impreso en mi en Cornhill) Pero al mismo tiempo, la Biblia no es sólo una colección de cartas, poemas, historias y profecías históricas escritas por Davides, Isaías, y Pablos. Es la palabra de Dios, inspirada por el Espíritu Santo (2 Pedro 1:21). Es inspirada por Dios, y nos hace sabios para la salvación (2 Timoteo 3:16). Es viva y activa, y poderosa para cambiar nuestros corazones (Hebreos 4:12). Es la viva y duradera palabra de Dios, que trae nuevo nacimiento (1 Pedro 1:23).

Cuando pienso en esto, me doy cuenta de que es una locura con cuánta frecuencia no tengo ganas de leer mi Biblia. Es una locura con cuánta frecuencia raramente esa es la primera cosa que hago cuando me despierto. Es tonta la frecuencia con la que sólo le echo un vistazo superficial, para marcar una casilla, en lugar de esperar que Dios me hable. Es absurdo cómo a veces pienso: “Oh, si sólo Dios viniera y hablara conmigo, entonces yo realmente creería y le seguiría”. Porque aunque Dios es libre y capaz de hablarnos a través de experiencias sobrenaturales, la realidad es que Dios me ha hablado por medio de Su Hijo (Hebreos 1:2) y continúa hablándome cada día a través de Su palabra.

Entonces ¿por qué todavía pienso y hago estas cosas? Creo que A.W. Tozer da en el blanco en su maravilloso libro “La Búsqueda de Dios” cuando escribe:

“Creo que mucha de nuestra incredulidad religiosa se debe a que tenemos una equivocada concepción de las Escrituras de Verdad. Un Dios silencioso comienza a hablar súbitamente en un Libro, y cuando éste queda terminado, vuelve a guardar silencio por el resto de los siglos. Y ahora leemos el libro como si fuera solo el registro de lo que Dios dijo en los tiempos que hablaba. Con nociones como estas en nuestra cabeza, ¿cómo podemos creer?

Tozer entonces pasa a corregir esta concepción equivocada, y lo que dice es muy útil:

“El hecho es que Dios no está mudo y silencioso, que nunca lo ha estado. Está en la naturaleza de Dios hablar. La segunda persona del Dios Trino es llamada la Palabra. La Biblia es el resultado del continuo hablar de Dios. Es la declaración infalible de su mente dicha para nosotros en palabras comprensibles y familiares.

Creo que un nuevo mundo surgirá de la actual niebla religiosa cuando nos acerquemos a la Biblia con la idea de que no sólo es un libro que una vez ha hablado, sino uno que habla todavía. Los profetas decían habitualmente ‘Así dice el Señor.’ Y daban a entender a sus oyentes que Dios estaba hablando siempre en tiempo presente. Podemos usar el tiempo pasado para hacer ver que en algún momento, en el tiempo pasado, Dios habló, pero lo que Dios dijo una vez, sigue repitiéndose, como la criatura que ha nacido sigue viviendo, y un mundo que fue creado, sigue existiendo. Pero estas ilustraciones son insuficientes, porque las criaturas mueren, y los mundos se consumen, mas la Palabra del Dios nuestro permanece para siempre.”

La Palabra de nuestro Dios permanece para siempre. La Biblia es un libro que está hablando ahora. Y haber recordado esto en el último mes ha impactado profundamente la forma en que me acerco a Su palabra. Me ha dado una alegría fresca, saber que cuando abro mi Biblia, el Dios que llamó al universo entero a la existencia (Génesis 1, Salmos 33:6-9) todavía está hablando, y ¡Él me habla! Por supuesto que me gustaría escucharle, y hacer lo que dice.

Así que estoy escribiendo este artículo para compartir el verdadero placer que he encontrado en el acercamiento a la Biblia de esta manera, y también para animar a los cristianos a leer este artículo para ir a la Biblia recordando que Dios nos está hablando a través de Su palabra viva, activa e inspirada por el Espíritu. Por lo tanto, como Tozer concluye:

“Si queréis proseguir en conocer a Dios, abrid vuestra Biblia, en la seguridad de que ella os hablará. No la leáis pensando que es una cosa que podéis desechar en cualquier momento, porque ella es algo más que una cosa; es una voz, una palabra, la palabra del Dios vivo.”

Por: Anna Grummitt.

Fuente: “The very Word of the living God”.

Traducido por: Daniel Elias.

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